Cuando pensamos en energía solar nos viene a la cabeza la imagen de los paneles azulados o negros con una retícula metálica, pero la realidad es que hay todo un mundo detrás de este tipo de energía limpia. ¿Sabes en qué se diferencia la energía solar térmica de la fotovoltaica?

Empezamos una serie de entradas en las que iremos desgranando los diferentes tipos de placas solares según su aplicación, uso y tecnología.

La primera división a tener en cuenta es la diferencia entre energía solar térmica y energía solar fotovoltaica. Esta es una distinción que sigue generando confusión. Y aunque, gracias al abaratamiento de la fotovoltaica, la térmica cada vez se utiliza menos, no está de más conocer las características de ambas:

Paneles solares térmicos

Paneles solares térmicos

Como se aprecia en la imagen, están compuestos por unos ‘‘tubos’’ por los que circula agua u otros líquidos. La irradiación solar calienta este agua o líquido y transmite ese calor.
Se suelen usar para ACS (agua caliente sanitaria) y calefacción. Hoy en día se utilizan menos que los paneles fotovoltaicos.

Su principal ventaja es su tecnología sencilla y robusta.

¿Desventajas? Solo se pueden usar para el consumo de agua. Solo suponen un ahorro mientras se está utilizando agua caliente. Si estás de vacaciones o fuera de la vivienda no se obtiene ningún ahorro al no haber consumo de agua.

Paneles solares fotovoltaicos

Placa solar fotovoltaica

Son las placas ‘‘clásicas’’ o estándar. Están compuestas por células solares de silicio. Estas células toman la irradiación solar para transformar la energía solar en energía eléctrica. Sirven para suplir cualquier necesidad y uso de energía eléctrica.

La energía solar fotovoltaica es más reciente que la térmica y su tecnología es más compleja. Su principal ventaja es su versatilidad: permite todo tipo de usos, incluyendo el agua caliente, por lo que está quitando terreno a la térmica.

Otra de sus ventajas es la durabilidad, y que te permite ahorrar aunque no estés en casa con los consumos eléctricos de la vivienda. Siempre que haya un consumo eléctrico, habrá ahorro (por cierto, aquí tienes algunos trucos para ahorrar al máximo con tu instalación solar).

¡La verdad es que no encontramos desventajas en la tecnología de los paneles solares fotovoltaicos!


¡Pero esto no es todo!

Paneles híbridos

Existe un tercer tipo de panel, que tiene tanto células fotovoltaicas como absorbedores de calor (esos tubos rellenos de líquido), con los que se puede producir tanto energía eléctrica como calor. Actualmente se encuentran en fase de desarrollo y expansión.

¿Conocías la diferencia entre paneles térmicos y fotovoltaicos? ¿Con cuáles te quedas?

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